
Nunca antes se había documentado arqueológicamente un entierro semejante, y menos aun, uno que contuviera ornamentos y atuendos de tan refinada artística. Al terminar la total recuperación y evaluación preliminar del contexto, no nos queda la menor duda de que nos encontramos frente al entierro de los hombres más importantes de la sociedad de ese tiempo.
El arte Mochica, esencialmente figurativo y religioso, nos ha dejado un impresionante bagaje de imágenes y representaciones que parecen restringirse a temas o escenas más o menos recurrentes, donde figuran y actúan personajes reales o sobrenaturales (hombres con atributos de animales, animales mitológicos o plantas, frutos y artefactos animados). Entre los más destacados protagonistas de esa iconografía se encuentra un personaje que recibe ofrendas, honores y diferencias de alta investidura y preside o conduce todo evento o ceremonia importante. Sorprendentemente muchos de los atributos, emblemas e insignias representados en esta iconografía son semejantes a los descubiertos en la tumba de Sipán, los especialistas lo han llamado a este personaje “Ser Radiante” o Guerrero o Sacerdote ( Hocquenghem Donan) llamado Siec, en alusión a su rol ambivalente y a la naturaleza de las formaciones sociopolíticas de la costa norte (señoríos)








